martes 27 de enero de 2009

EL CAMBIO

¿Qué debemos cambiar?

Eduación: Mejorar la calidad de la enseñanza pública, perfeccionar a los docentes (no botarlos), mejorar las condiciones salariales de los mismos para que exista una motivación y vocación de enseñar, reformar la curricula para que los cursos estén orientados al análisis, al cuestionamiento de la realidad, darle a la gente la oportunidad de racionalizar, de entenderse a sí mismos y plantearse sus objetivos dentro del contexto y la realidad del país. Mi teoría es que no se ha hecho porque a los que han gobernado les ha convenido siempre gobernar sobre una masa ignorante (no bruta, ignorante de la realidad), incapaz de analizar sus planteamientos friamente y cuestionar la viabilidad de los mismos. Inculcar valores morales, amor a si mismo, ambición y ganas de salir adelante, no enseñar de derrotas, enseñar a mirar al futuro a través en la perspectiva del presente y aprender los errores del pasado.

Salud: Acceso a salud de calidad para todos, bajar los indices de mortandad infantil, desnutrición, enseñar a la gente a planificar su vida y la de su familia a través de políticas de salud coherentes con su realidad. Darle a la gente tranquilidad, tranquilidad que no va a morir por falta de atención médica, que su familia va a poder desarrollarse y preocuparse de salir adelante.

Seguridad: Reformar la Policía y las FFAA para que sean productivas en tiempos de paz, para que se identifiquen con el pueblo al que deben servir. La delincuencia y el crimen siempre van a existir; pero si se muestra un plan sensato contra estos problemas, si se logra recuperar la confianza de la gente, los indices van a bajar, más aún si logramos el cambio en los dos puntos anteriores, estoy seguro que esto va a mejorar también. Porque una persona bien educada con buenos valores transmitidos a través de la educación en la escuela y la familia es menos probable que termine como un criminal y también será un mejor defensor del orden si esa es su vocación. Pero las condiciones de nuestras fuerzas del orden también deben ser mejoradas inmediatamente.

Infraestructura: Porque nada de lo anterior es factible si nuestro geograficamente complicado país no está interconectado hasta en los rincones más inaccesibles, porque en estos lugares de nada serviría tener una buena educación, gozar de buena salud, vivir en un lugar seguro, si no tienen como transportarse o comunicarse con el resto del país. Si queremos gente bien educada y sana es porque queremos que se desarrollen en la actividad más rentable para su realidad geográfica, y para que esto ocurra en algún momento su mercado necesitará crecer hacia otros lugares o necesitará acceder a otros mercados para obtener lo que no puede en el suyo. No necesitamos micro-universos auto sustentables dentro de un mismo país, necesitamos un organismo sinérgico donde logremos una sana interdependencia que brindará oportunidades de desarrollo a los que menos tienen; pero que tienen lo que los otros necesitan.

Reformar el Estado: Para institucionalizar los cambios arriba mencionados y que se puedan mantener a través de los años sin importar el gobierno de turno.

¿Cuáles son las consecuencias de estos cambios?

Primero, "esperanza", que viendo estos pequeños cambios ocurrir, que no darán muchos resultados palpables en un principio, harán la diferencia entre no tener nada y tener algo, quela gente se dé cuenta que existe una oportunidad para que las cosas mejoren. Segundo, si se crea trabajo, se reactiva la economía, mejores escuelas, hospitales, infraestructura significan que deben ser construidas por alguien y serán fuente de trabajo para maestros, médicos y policías mejores pagados que utilizarán su dinero dentro de la misma comunidad en la que trabajan, promoviendo la actividad comercial y que se genere un ciclo económico con el ya conocido: yo gano, tu vendes, yo compro, tu vendes más y le compras a otro, él te vende y me vende a mi, tú, yo y él invertimos. Y todos nosotros ganamos y pagamos impuestos para sostener los servicios que recibimos.
En el largo plazo, nuestros hijos reciben un país mejor para los suyos y con mejores oportunidades, de estos hijos ahora sanos y mejor educados quizás algunos decidirán dejar su ciudad a buscar algo mejor en otra, otros decidirán crear ese algo mejor en su propia ciudad, otros ahora tendrán la vocación de servir a su país siendo maestros, médicos, enfermeros, policías porque desde niños crecieron viendo un Perú distinto, con optimismo, porque ahora pueden vivir de ese trabajo sin cometer ningún acto de corrupción, porque ahora se entienden a sí mismos, tienen las herramientas para salir adelante y son concientes de su significado en su propio país y el mundo.

Sin embargo, al leer esto, se dicen a si mismos, eso es imposible, requiere mucha inversión de dinero que no tenemos para obtener resultados luego de muchos años... no se puede. Y ese es el problema, no que no se pueda, sino que pensamos que no se puede. Porque es algo que podríamos hacer mañana mismo si nuestros gobernantes se decidieran a hacerlo; pero no les conviene.

Y les voy a decir como.... pero mañana, que ya me dió sueño.

SER PRESIDENTE DEL PERU

¿Por qué querría ser alguien presidente del Perú?


Viendo la realidad de nuestro país y dadas nuestras últimas experiencias, lo primero que se me viene a la cabeza es que cuando alguien decide postular para ser presidente del Perú lo hace para beneficiarse del poder. Realmente no parece existir una vocación de servicio al país en nuestros políticos y si existe, se encargan muy bien de ocultarla o se olvidan de sus motivaciones cuando sienten el poder que han adquirido.
Esto a generado el desanimo de la gente, el ir a votar por compromiso, votar por el llamado "mal menor" con la esperanza que la situación de uno no empeore o si tenemos la suerte que mejore, al menos que nuestros gobernantes no roben tanto. La gente no tiene opciones realistas de donde escoger en este momento, el que mienta más durante la campaña electoral, el que ofrezca más trabajo, más comida, más plata (sin decir siquiera que plan tiene para lograrlo), el que convenza a las masas hambrientas de esperanza es el que ganará. No interesa que el candidato sepa que sus propuestas sean inviables o que serán olvidadas tan pronto asuma el cargo para el cual postuló.

La última vez votamos por lo malo conocido (sí, tú Alan) y las cosas siguen igual y/o peor para la gran mayoría de votantes a pesar que las cifras macroeconómicas nos digan lo contrario... ¿Qué nos espera? Faltan 2 años para el 2011 y no aparece ningún candidato que logre el cambio que necesita nuestro país, porque eso necesita el Perú, un cambio; pero no sólo un cambio del modelo económico, donde cada uno puede ser defendido desde la izquierda o la derecha, cuando realmente el manejo económico de un país, cualquiera, no debería alinearse a una doctrina porque este manejo debe adecuarse a los tiempos, a la realidad del momento. Cuando digo CAMBIO estoy hablando de un cambio del Perú y el Peruano como tales, en su forma de pensar, en aprender a respetarse como seres humanos, en mirar hacia el futuro y trabajar en lograr uno mejor, en entender que el Perú no va a lograr los cambios que requiere de la noche a la mañana, que 5 años de gobierno no son suficientes para sacar de la pobreza a millones de peruanos, que en 5 años no vamos a lograr que los peruanos dejemos de mirar al pasado y lamentarnos de lo que pudo haber sido y no fue, de generar confianza en los peruanos que en nuestro país se puede invertir a largo plazo sin miedo a que luego de 5 años todo se vaya al tacho porque hay un nuevo gobierno y cambiaron las reglas de juego, porque la gente el 2011 va a botar con hambre y con rabia por alguien que creen será radicalmente opuesto a lo que existe, porque se cansó de votar por lo malo conocido y se lanzará al vacío de lo desconocido cuando lo "desconocido" es más de lo que ya todos conocemos.

Mucha gente se preguntará: ¿Es que acaso, para bien o mal, Ollanta Humala no representa el cambio? Como dije más arriba, el modelo puede cambiar; pero los problemas intrínsecos del país no lo harán. El Perú es un país dividido, ricos versus pobres, Costa contra Sierra y Selva, mestizos de cierto tipo versus mestizos de otro tipo. Con Alan un grupo esta conforme ahora como el otro grupo estará conforme con Ollanta y a ninguno de los dos grupos le importa el otro. Ni Ollanta ni ningún candidato que podríamos llamar de izquierda va a combatir la pobreza, puede anestesiar sus efectos en la gente a través de dádivas y a costa de las reservas del país; pero sin ningún plan de desarrollo sostenible a largo plazo. Sin embargo, tampoco PPK, Alejandro Toledo, Lourdes Flores o Castañeda van a hacerlo, seguirán prometiendo chorreo mientras que desde afuera se llevan nuestra riqueza y nos dejan las migajas.

Pero, ¿Cuál es el cambio?

La respuesta la tienen todos, está claro desde hace 188 años cuando este país se empezó a llamar Perú, el cambio se logra con inclusión, dando igualdad de oportunidades a todos sin importar su ubicación geográfica o condición social. Sin embargo, no es fácil, no se hace en 5 años, no se hace en 10 tampoco, hay que hacer entender a todos que quizás sus hijos cosecharán lo que sembramos; pero que es lo que se debe hacer, son 5 temas pendientes que debemos solucionar para crecer como país.